Una revisión de la Realidad Aumentada

Posted: 15 febrero 2011 | Publicado por Jesús Arias | Tags: , , ,

Ya he tratado tangencialmente en otro post el tema de la realidad aumentada como un valor añadido a prácticamente cualquier aplicación, relacionada directa o indirectamente con la arquitectura. Sin embargo considero importante aportar una visión general del concepto que quizá en un futuro cercano pueda suponer un elemento más de una composición intangible.

Según Wikipedia: "La realidad aumentada (RA) es el término que se usa para definir una visión directa o indirecta de un entorno físico del mundo real, cuyos elementos se combinan con elementos virtuales para la creación de una realidad mixta a tiempo real. Consiste en un conjunto de dispositivos que añaden información virtual a la información física ya existente, es decir, añadir una parte sintética virtual a lo real."

Esto se sintetiza en el Contínuo de Milgram:







De este modo, algunos efectos de hardware pueden ayudarnos a visualizar esta información añadida en un plano distinto, como pueden ser displays de cabeza, de mano, o especiales. Los más difundidos a día de hoy son las aplicaciones tipo Layar o Crossair para, por ejemplo, teléfonos móviles que dispongan de navegación y localización.











Los comienzos de este variado sistema ya se intuyen en 1988 en la película "They live" de John Carpenter, donde unas gafas especiales podían mostrarnos los efectos de la publicidad subliminal encaminada a controlar las mentes.









A pesar de que las aplicaciones de este sistema actualmente llegan a ámbitos como la medicina general y cirugía, servicios de emergencia y militares, publicidad, señalización, y tantos otros, me centraré en uno de los usos principales, y de los que más nos interesan en nuestro caso: la arquitectura.

Podemos comenzar con un germen de este tipo de información añadida que, si bien cumple con los principios básicos del concepto de RA, considero que no es una aplicación de este tipo al uso: la torre KPN de Renzo Piano en Rotterdam.

Es un edificio propiedad de la compañía de telecomunicaciones KPN, donde 896 lámparas cuadradas Osram de luz verde dispuestas a modo de parrilla conforman una fachada a la ciudad de 37 por 72 metros, funcionando como un enorme tablón de anuncios que cambia cada día, donde se informa del clima, actividades, festivales, o simplemente logos de la empresa.










Avanzando un poco más en el proceso evolutivo nos encontramos con el edificio N Building, situado cerca de la estación de Tachikawa , en Tokio, emplazado en un distrito predominantemente comercial.

Como edificio comercial, normalmente llevaría asociado todo un sistema de cartelería en la fachada que llevaría a una posible distorsión de la apariencia del conjunto, que si no es planeada, puede llevar a la degradación aspectual. Como solución, teradadesign y Qosmo Inc. propusieron insertar un código QR para la fachada, conformando el aspecto de la misma.




Al leer el código QR con un dispositivo móvil, se nos lleva a una web con información actualizada de la tienda y del conjunto, pudiendo incluso ver en tiempo real elementos publicitarios en movimiento sobre la fachada, evitando así las acumulaciones de los carteles en el paisaje urbano, y precisando al máximo la calidad de la mencionada información.


Continuando con la línea temporal, el mercado Markthal en Rotterdam, obra de MVRDV, es un gran mercado de abastos organizado en torno a una gran nave central diáfana. Si bien su finalización está prevista para 2014, cualquiera que se acerque al lugar y posea un dispositivo capaz de ejecutar una de las aplicaciones de realidad aumentada, podrá obtener una vista in situ del conjunto finalizado.

Este modelo de RA permite, simplemente cargando una aplicación y apuntando con el móvil, caminar alrededor del lugar de la obra y observar el interior como si ya estuviera finalizado.












Ampliando aún más el marco de las aplicaciones desarrolladas para arquitectura, cabe destacar su labor en el campo de la restauración y la rehabilitación. Esta tecnología ha permitido realizar la reconstrucción virtual de la iglesia noruega de Margaretakirken.















El uso de un videocasco permite ver una reconstrucción, en parte virtual y en parte real, de la iglesia prácticamente desaparecida, superponiendo la imagen en tiempo real a la ruina existente, y ofreciendo una vista desde cualquier ángulo del edificio en el estado que se encontraba en la Edad Media. La iniciativa ha sido desarrollada conjuntamente por el Halden Virtual Reality Center de Noruega, la Escuela de Arquitectura de Oslo y la Universidad japonesa de Kioto. Imaginemos ahora una visita al foro romano tal y como lo contemplaron los habitantes de la antígua Roma...

Como conclusión, este sistema ofrece nuevos parámetros que manejar a la hora de proyectar. No es una aplicación para la mera representación, o una suplantación de capas de una realidad construida, sino que actualmente (y en el futuro, quizá en mayor medida) ya es una herramienta que permite modificar las condiciones del gérmen de la arquitectura, permitiendo una vivencia mucho más interactiva y una interpretación a nivel de percepción de una arquitectura existente únicamente en nuestra imaginación, y ahora además, en un plano virtual.

Según Yona Friedman el edificio moderno está condenado a su transformación o desaparición. Si bien considero es un argumento un tanto extremista, aunque no carente de razón en tanto en cuanto el marco social está en constante cambio, quizá este sistema virtual consiga que al menos los parámetros visuales de la arquitectura tales como acabados, iluminación, apariencia y otros tantos pertenecientes al ámbito de la percepción, consigan transformar una parte del edificio hasta ahora bastante estática en algo flexible y adaptable.

La realidad aumentada plantea nuevas incógnitas y se presenta como un nuevo instrumento a utilizar, más alla de pretender suplantar a los ya existentes. Sin embargo, como en toda nueva tecnología, el tiempo nos dirá si estábamos equivocados.

Qué entretenido y apetecible es, sin embargo, imaginarnos un futuro de esta guisa: