Análisis sobre "Arquitecturas Genéticas"

Posted: 17 junio 2010 | Publicado por Miguel Zapatero | Tags:

Estos dos libros –resúmenes de los Máster en Arquitectura Biodigital celebrados por la ESARQ (UIC) en 2005 y 2009, nos dan una aproximación a lo que pretende ser una nueva teoría de la arquitectura, denominada por el propio grupo como: “Arquitecturas Genéticas”.



En primer lugar debemos resaltar y dar por bienvenida esta nueva forma de entender la arquitectura, aunque sea únicamente por el simple hecho de situarse en lo interdisciplinar. Ya que se cimienta en distintos campos del conocimiento: computación, matemáticas, filosofía, biología, etc. No cabe duda, los grandes avances siempre se desencadenan en el terreno humanístico –lo científico-, antes que en la especialización disciplinar, o precientífico. De aquí el interés de ambos libros.

A su vez, también hay que hacer una mención muy especial a su tentativa de aproximar la arquitectura a la cibernética. Sirva como botón de muestra, la relevancia y los alegatos que el reconocido pensador José Antonio Marina hace en su “Teoría de la Inteligencia Creadora” sobre las ciencias de la computación en general: inteligencia artificial; ingeniería del software; algoritmia vs. heurística; redes neuronales; sistemas expertos; etc., disciplina en la que se apoya con insistencia su texto. En su opinión, hay dos únicas formas en las que un artista o creador proyecta. Bien siguiendo una estrategia descendente, o por el contrario con una ascendente. Algo que emerge en la ingeniería del software, como es de dominio público, y donde está asumido metodológicamente desde hace tiempo.

Antes que nada me gustaría decir, que por circunstancias personales desde mis inicios en el campo de la arquitectura como estudiante –quizás incluso antes- he estado familiarizado e involucrado en este entorno. Más concretamente:

Por un lado, mi padre es experto en este ambiente. A modo de referencia diré, que ya su PFC en la UPM (planteado hacia 1976), era una investigación que definía y desarrollaba la teoría de la “Programación Data Driven”, que se basa en este tipo de modelos matemáticos. Desde estas fechas ha continuado investigando –teórica y prácticamente- sobre lenguajes de alto nivel, desarrollos evolutivos y prototipos (Lenguajes 4GL, Herramientas CASE, etc). Habiendo creado profesionalmente distintos lenguajes y muchos sistemas en este ámbito.

Desde el año 2004 estamos trabajando los dos conjuntamente, a título particular, en un proyecto que hemos denominado Gévalo. Por el momento hay abiertos dos frentes, que a grandes rasgos se refieren:

  1. Una aproximación al desarrollo de proyectos arquitectónicos, basado en “máquinas de estados finitos” (traductores) aplicados al entorno de la Arquitectura. Concepto de lo evolutivo, el ciclo de vida del proyecto vs. ciclo de vida de la obra creada; lo modular; la máquina virtual; fases en la evolución; la funcionalidad, el análisis funcional, las funciones primitivas; el Umbral Vernáculo; etc.

  2. Un análisis del papel de la arquitectura en la Sociedad del Conocimiento: urbanismos virtual desde una perspectiva vitalista histórica (Choza-Aldea-Ciudad-Estado-Nación y comunidades de interés). Biosfera y noosfera (patrones de ciudad física y sus niveles de virtualidad). Teoría General de Sistemas. Los Sistemas de Información y el Sistema de Información Primigenio. etc.

    En resumen, una aproximación a lo que debe ser la arquitectura del siglo XXI, según las nuevas formas de vida (la funcionalidad virtual), frente a los tópicos de especialidades concretas: domótica, CAD/CAM (upper, middle, lower), arquitectura de animación, las herramientas de diseño gráfico, las cubiertas tecnológicas, la arquitectura genética, etc.

    Por otra parte, como estudiante del proyecto Erasmus en la Universidad de Estambul, cursé la asignatura de Animación en la Arquitectura, también asistí a conferencias y foros relacionados con este campo.

    En junio de 2007, participé en el 6º Internacional Space Syntax Symposium celebrado en Estambul.


    Pues bien, al amparo de mi cercanía al vínculo (arquitectura-tecnología de la información), exteriorizaré algunas opiniones personales surgidas de lo que he podido entrever en una lectura rápida de estos textos sobre la arquitectura genética. Comentarios que más bien deben entenderse a modo de crítica constructiva, y no como ataque frontal a la teoría.

    + Refiriéndonos a los textos, diremos:
     
    • Algunos textos resultan francamente muy farragasos y difíciles de leer. Máxime cuando se tratan de lleno aspectos muy conceptuales de disciplinas en las que el lector se supone que no debe tener mucho dominio o ser experto. Opinó, que aun siendo un terreno interdisciplinar (intelectual) se debería haber intentado ser más claro. El lector se perderá, ya que a la dificultad de lo tratado, se une el léxico que se usa y finalmente como es lógico se reverencian documentos ajenos al ensayo.  

        • En algunos momentos se hacen planteamientos teóricos, mezclando algunos conceptos informáticos. Aunque en parte bien puede ser debida a lo indicado en el punto anterior, en otros casos, claramente se dicen algunas cosas sin mucho sentido...  

            • A veces uno tiene la impresión, de que aspectos apuntados en cierto sitio luego son contradichos en otros. Esto puede deberse a varias razones, como: que aún no está suficientemente asentada la ruta a seguir para abordar la teoría; su inicio reciente (2000); etc. Aunque lógicamente, también puede ser consecuencia de la lectura rápida de los libros. A este respecto, un ejemplo claro sería, el conflicto existente entre quien dice que la Arquitectura Genética solo tiene que ver con la metafísica de la computación y no con la biología. Y aquellos, con un campo de investigación abierto sobre el control genético del crecimiento celular, haciendo crecer tejidos vivos como material constructivo.  

                + En cuanto a lo que se deja entrever en los textos, sobre trazados conceptuales concretos que se toman como hipótesis de partida para abordar la teoría, puntualizaré a grandes rasgos algunas opiniones:

                • Con carácter general, podríamos entender el ejercicio de la arquitectura como la utilización de las ciencias y las matemáticas para hacer cuerpos arquitectónicos que sean útiles para el hombre. Sin lugar a dudas en esta apreciación, aunque pueda parecer lo contrario, también encajan el arte y la belleza. Es evidente que este alegato es más cierto, desde el planteamiento que se hace de la metafísica de la cibernética. Por tanto, no se entiende muy bien la exigencia de que la arquitectura tenga una interioridad propia. Me pregunto, ¿Cuál es el papel del arquitecto?. Parafraseando a Adolf Loos (en su crítica a Josef Hoffmann): ¡¡Pobrecito hombre rico!! –en este caso arquitecto-. 

                  • Aunque es una cuestión terminológica, diremos que para muchos profesionales de las ciencias de la computación la máquina de Turing originaria solo utiliza un alfabeto con un único argumento, mientras que una máquina de estados finitos es más general y puede utilizar un alfabeto con más símbolos. Por tanto, se debería hacer más referencia a lenguajes formales, gramáticas regulares (tipo 3), autómatas, traductores de Mearly y de More, expresiones regulares, etc. 

                    • El planteamiento de una máquina universal (modelo matemático de Turing) es correcta por tener un alto valor heurístico, al promover nuevas ideas y/o invenciones. En este caso, no es imprescindible que la teoría sea cierta. No obstante, si parece más correcto: 

                      1. Ser menos pretencioso, y focalizar la teoría sobre máquinas deterministas de estados finitos. Ya que en la práctica se trata de encajar proyectos arquitectónicos, que lo son.

                         
                      2. A su vez, tampoco conviene generalizar manifestando que “todo es algoritmo”. Ya que en el acto creativo –también en lo computacional- pueden intervenir, tanto procesos algorítmicos como procesos heurísticos.


                      Dentro del proyecto Gévalo se define el concepto de “Maquina Virtual”, entendida como: “Una máquina hipotética, que solo existe en la mente del creador”. Al amparo de esta idea se desarrolla toda una teoría: su formación, sus niveles de virtualidad, la máquina ideal, la maquina real, la etapa de análisis y creación, etc. Así, un área dentro de ella, busca concretar en un proyecto con que se cuenta para poder ejecutarlo (materiales, herramientas, personas, especialistas, etc.).

                      Pues bien, lo que se propone actualmente como arquitectura genética encaja bajo este paradigma, ya que su estrategia es: (1) empleo de tejidos vivos como nuevos materiales de construcción; (2) utilización de herramientas CAD/CAM (Computer-Aided Design/Computer-Aided Manufacturing). Esto en Gévalo significa, centrarse únicamente en una de las etapas del ciclo de vida del proyecto.

                      Pero es más, si se considera que una máquina es un simple instrumento, aunque en ocasiones sea complejo, con el cual se pueden hacer determinadas actuaciones, no necesariamente materiales. Y dado que las máquinas no piensan, como está plenamente admitido, y solo hacen aquello para lo que se utilizan y están programadas por el hombre. Se concluye, que no parece tener mucho sentido plantear la creatividad desde la propia arquitectura genética.

                      Si que es verdad, que lógicamente al codearse con herramientas CAD/CAM aparecen colateralmente otros conceptos, como: proceso evolutivo, fractales, modularidad, etc. Concretamente, el CAD/CAM se sustenta en el principio de lo evolutivo. Ahora bien, su simple utilización no significa trabajar en estos términos. Así mismo, la aparición de nuevos materiales constructivos basados en la genética (tejidos vivos), sin lugar a dudas desencadenará nuevas formas para la arquitectura. De manera un tanto similar a lo acontecido históricamente en otras ocasiones.

                      También conviene matizar para evitar malentendidos, ya que introducen la biología por medio, que el proceso evolutivo nunca es darwiniano (este implica evolución colectiva de entes en la duración), mientras en este caso siempre se trata de evoluciones totalmente individuales.

                      En Gévalo el planteamiento seguido ha sido algo diferente, ya que aunque también se consideran estos modelos matemáticos, basados en la recursividad, como instrumentos de carácter universal. Se entiende que más universal (por ontológico) es la creatividad en el ser humano. Por lo que la cuestión es como encajan éstos dentro del proceso creativo. Bajo esta perspectiva, cualquier otro aspecto, uno de ellos puede ser la arquitectura genética, tiene cobertura. A modo de ejemplo: una estrategia de desarrollo por incrementos (evolutivo) como acto creativo, admite y puede incluso agradecer el uso de herramientas CAD/CAM, tanto total como parcialmente. Pero como tal hecho creativo, es irrelevante su uso. Lo mismo podría decirse sobre la utilización de nuevos materiales vivos. En definitiva Gévalo trata, sobre una nueva forma de entender la arquitectura.

                      Imagen extraída del libro "House X" de Peter Eisenman, el propio autor de dicho libro y Noam Chomsky creador de las gramáticas formales base de toda teoría evolutiva.

                      Tal como argumenta José Antonio Marina, la mejor forma de proceder de cara a la creación es el desarrollo top-down. Partir de materiales y herramientas significa lo contrario, es decir al entrar por sub-niveles, implica un desarrollo bottom-up. Otros planteamientos basados en estos modelos matemáticos, como en el caso de la “Programación Dirigida por Datos” en los años 70, orientado a establecer una nueva forma de estructurar programas (programación modular). Así como, en el caso de Peter Eisenman (por cierto, amigo personal de Noam Chomsky) con su proyecto House10 (1982), orientado hacia la tipificación de lenguajes arquitectónicos. Están bosquejados desde una orientación más disciplinar y de detalle, que desde una perspectiva más universal.

                      Dicho lo anterior, lógicamente los reconocedores (autómatas) también permiten conocer el lenguaje (al igual que pretende Eisenman), para proceder a gestionar la evolución. Pero en la perspectiva de Gévalo, la propuesta es un lenguaje orientado a la creación. Que como actividad de carácter universal, indiscutiblemente está implícita en cualquier cuerpo arquitectónico, independientemente de la forma de acometer su desarrollo. Por tanto las herramientas de análisis del momento evolutivo que busca Gévalo, están orientadas a reconocer la estructura del cuerpo, más que el lenguaje de la forma. Indicar finalmente, que al no tratarse de seres vivos, no nos parece muy correcto denominarlo como ADN (la obra creada siempre tiene estructura, pero carece de su propio interpretador).

                      En resumen, desde Gévalo creemos y abogamos por la performance (ejecución como acto creativo). Nos parece por ejemplo muy interesante, desde el punto de vista intelectual, mantener en un espacio un grupo de pájaros, los cuales al posarse sobre una guitarra eléctrica produzcan música. Cosas similares también podrían aplicarse en talleres de balética, en el uso de materiales vivos en arquitectura, etc. Pero este tipo de realizaciones las entendemos como hechos meramente puntuales, lógicamente con un alto valor heurístico de cara a la conceptualización. Pero de lo que se trata realmente es de apoyar el acto creativo. El desarrollo por incrementos/evolutivo (performance) no es nada sencillo, y todo pasa por entender muy bien que se está haciendo. De aquí lo que ha sucedido históricamente en las ciencias de la computación, donde hoy por hoy no ha terminado de germinar este tipo de desarrollos.

                      Desde un punto de vista vitalista biográfico, no estaría de más fijarse en lo que ha acontecido con el CAD/CAM en el campo informático. A principios de los años 90, alcanzó su máxima popularidad. Muchos profesionales creían que simplemente su uso presuponía trabajar en desarrollos evolutivos. Actualmente las herramientas CASE, después de contar a miles los fracasos (principalmente por un mal entendimiento conceptual), se podría decir que en la práctica han muerto como herramienta de propósito general. No obstante lo que si ha sucedido, es la aparición de un mercado para diversas herramientas que abordan específicamente cada etapa del ciclo de vida del software.

                      Resumiendo, en principio la cuestión debería radicar en aspectos meramente filosóficos. Es decir, formularse preguntas básicas: ¿Quién crea?, ¿Cómo crear?, ¿Cómo dar solución a un problema?, etc. A modo de metáfora: Hoy día el hombre es capaz de volar sin la necesidad de simular a las aves, aunque en un principio se pretendía hacerlo. Intentar simular su vuelo ha sido muy útil. Y actualmente, es el fundamento de algunos modos formales de concebirlo, sirvan como ejemplo los planeadores. Pero sin lugar a dudas, utilizar reactores también es una buena forma de hacerlo.