Ascensores urbanos: Pamplona

Posted: 20 mayo 2010 | Publicado por Iñigo Areche Sanz | Tags: ,

Izquierda: Ascensor Da Bica, Lisboa | Centro: Escaleras mecánicas Toledo | Derecha: Entrada al ascensor en el parque del Óvalo, Teruel.

Todos hemos visto, planteado o imaginado un ascensor de acceso público que salve un gran desnivel, facilitando el acceso a personas con discapacidad física, ancianos o perezosos. Desde la clásica estructura lisboeta de Da Bica, a las más actuales como las escaleras de Montjuic en Barcelona, ascensor del puerto de Cartagena o las mostradas en la imagen, los mecanismos que en un principio se reservaban al ámbito privado o grandes edificios públicos, salen a la calle para facilitarnos el tránsito peatonal. Pero si una ciudad apuesta hoy por su implantación, es la capital navarra.

Pamplona como muchas otras ciudades, nace a raíz de la construcción de un campamento militar romano en una altiplanicie rodeada de barrancos y ríos casi por todos los lados. Pero lo que en su día fue una ventajosa posición defensiva, una vez urbanizada toda la superficie elevada, pasa a ser un inconveniente, haciendo que las nuevas barriadas queden separadas del centro por la geografía.

Es por esto que Pamplona, la cual siempre ha sido bien considerada por su urbanismo, ha lanzado desde hace unos años un plan que una la ciudad de "arriba y de abajo". El plan propone la adecuación de las riberas del Arga (río que rodea el casco antiguo) que pasarían a ser nexo de unión de barrios como la Rochapea con el centro histórico y comercial, y para el acceso peatonal se hacen indispensables estos ascensores.

Izquierda: Ascensor de Descalzos | Centro: Ascensor de San Juan | Derecha: Rampas mecánicas de Abejeras.

Financiado en parte por la Unión Europea, el proyecto acoge toda clase de mecanismos, desde las rampas mecánicas de Abejeras que salvan 7´2 metros de altura, ascensor de Isaac Albeniz, o el más grande, el de Descalzos. Este último, pasa a ser el más transitado, costoso y fundamental, por salvar el mayor desnivel, 50 metros, con una capacidad en cada viaje de 20 pasajeros, uniendo la Rochapea con el casco antiguo mediante un túnel de 60 metros de longitud, en pendiente y con la dificultad de no dañar las murallas renacentistas, ni los inestables cimientos de los edificios que se asoman al barranco.

Por último nombrar el ascensor presentado esta semana del fortín de San Bartolomé (imagen izquierda). En esta ocasión se ha optado por proyectar un ascensor exento, que salve 22 metros de desnivel, al tiempo que respete el mentado fortín del conjunto amurallado y los taludes verdes del barranco, uniendo el parque de la Media Luna y el Paseo Fluvial de Pamplona. Además, debido a su privilegiada situación, la cabina será al tiempo panorámica, haciendo las veces de mirador.