Pieles estructurales

Posted: 16 marzo 2010 | Publicado por Montse Garcés | Tags:

Foto: Jesús Gallo

Estirado, agregado, espiral, bandas, verticales, desmaterializados, amorfos, ondulados, celosías, oblicuo, escamas, horizontales, modular, aleatorio…todos estos adjetivos, ya sean para vienes estructurales o formales, corresponden a pieles que hacen que funcionen en la arquitectura de un modo u otro.

El progreso en la arquitectura se produce a través de nuevos conceptos, en los que inevitablemente se ven influenciados con el material de lo construido y, la forma de transmitirnos ciertas sensaciones, manifestándose finalmente como nuevas composiciones estéticas, y éstas harán que podamos participar en continua constancia con la ciudad, en busca de nuevas soluciones. Si el edificio es un organismo, la envolvente resulta que se puede asemejar a una entidad sensible, capaz de registrar cambios y variaciones tanto en su propia materialidad como en la percepción de la misma.

La composición de los edificios se ha ido explorando a través de nuevas formas de envolver la arquitectura, pasando desde la representación de la transparencia que surgió en el modernismo, el collage, y…finalmente terminando con el concepto de piel estructural. Este recorrido de la piel arquitectónica, que ha parecido tener vida propia con el paso del tiempo, no es más que una máscara adosada a los edificios, la cual ha sufrido cambios impuesto por la evolución tecnológica y parte por la moda de cada época.

Y es que muchos son los edificios que hoy en día nos muestran esa parte de ellos, en los que la piel son algo más de lo que parecen a simple vista, elementos capaces de transmitir ideas, de sustentar y de ser autoportantes.

Hoy por hoy, creo que los grandes investigadores de este tipo de atractivo exterior, están en las manos de Herzog&deMeuron, donde lo demuestran una y otra vez en sus múltiples búsqueda de una “nueva” envolvente.



La Ciudad del Flamenco (Jerez de la Frontera), donde la envolvente y signo convergen para generar la reiteración de los símbolos, haciendo que se convierta en una textura, donde la abstracción, repetición y manipulación formal se materializan en la envolvente de hormigón tejida como un sugerente velo alrededor de la estructura. 

Espacio Goya (Zaragoza), de los mismos arquitectos, donde la envolvente, va aun más allá, y la conforman “microcerchas” a modo de alma, como si se tratara de una lámina perforada, donde sujetas a sus correspondientes cordones, se encargan de unir un cuerpo con otro, a la vez que hacen enriquecer el aspecto físico de la pieza.

Y como no, el ya conocido estadio “Nido de pájaro” (Beijing), donde sus 44.000 toneladas de acero, son más que suficientes para ver en él, una estructura clara y directa, que hace referencia y alusión a su nombre. [Ver vídeo]



Entre estos, podemos encontrar otros, no menos interesantes, desde la Torre Agbar (Jean Nouvel, Barcelona, foto principal), donde el cerramiento es de hormigón continuo que nace desde la tierra hasta culminar con la cúpula, donde se van creando una serie de huecos, encargados de darle vida al interior…la luz, y de conformar una lógica de apertura bajo un mismo patrón, o tratándose la piel como ensamblaje de elementos repetidos, con materiales reciclables y reciclados, arquitectura monumental, al tiempo que es efímera e itinerante, como lo demuestra Shigeru Ban con el museo nómada, donde el edificio es un contenedor definido por contenedores, donde el elementos de cerramiento se autoporta en sí mismo. Toyo Ito, también posee envolventes, donde parecen apoderarse por completo del edificio y mostrarse tal y como son, como el edificio de Tod´s (Tokio), donde la masa arbórea toma por completo el protagonismo y, hace alago a la manifestación de idea conceptual y funcional que el arquitecto nos ha querido transmitir…al igual que lo puede demostrar en el Serpentine Gallery, donde el edificio, es pura piel estructural…


Foto Stephen White © 2007