Acerca del uso del espejo

Posted: 01 marzo 2010 | Publicado por Miguel Zapatero | Tags: , , ,

Este texto sirve como respuesta a la polémica creada a partir de la entrada “Espejos en los árboles” de Íñigo Areche y una vez analizado el buen texto que nos dejó Andrés del “Blog de Bitácora Virtual” escrito por Rafael Moya.

Quiero dejar las siguientes notas a favor de los espejos en la arquitectura. Considero que los espejos son y han sido uno de los grandes recursos de la modernidad y la arquitectura contemporánea en cuanto a la capacidad de proyectar el espacio. En la arquitectura ya se usaba en época Bizantina, que después heredaron los Otomanos, para conseguir una dilatación espacial creada por la reflexión lumínica de los mosaicos para crear un espacio no central sino democrático a los ojos de Dios. En Europa fue también recurso muy utilizado desde el renacimiento sobre todo a partir del siglo XVII con las fábricas venecianas que consiguieron integrarlo como grandes superficies en los edificios, pasando de ser una reflexión lumínica a una reflexión de la imagen.

En el texto que nos dejó Andrés en su comentario, “La Casa de los Espejos” Rafael Moya sostiene que: “el tema de los espejos está agotado”, “Porque si bien nos encantan los reflejos de la luz, y en los tiempos actuales romper con los ordenes se considera un recurso estético, en los espejos su reflejo es ya esperable. Los espejos y los reflejos no tienen verdaderos secretos. Por lo general, resultan más como un juego efectista, que como un planteamiento formal bien estudiado y trasgresor.”

En mi opinión el uso estético de los espejos es solo una de sus funciones, su cualidad espacial lleva mucho más allá que su mera imagen transgresora. Efectivamente es algo completamente agotado si lo analizamos desde la estética pues es de uso cotidiano desde el renacimiento y ya se han estudiado todas sus posibilidades y formas. Sin embargo yo no lo veo como un elemento agotado como herramienta de uso en la arquitectura, ya que puede aportarnos cualidades espaciales que no es capaz de aportar ningún otro material.

El espejo tiene 2 modos principales de uso: el laberinto (como recurso arquitectónico) y el objeto (como recurso escultórico).
El objeto se integra en el entorno haciéndose pasar desapercibido y conduciendo a la confusión de las formas. Mimetiza en su entorno gracias a la repetición de su entorno y se esconde.
El laberinto, esa “casa de los espejos” de la que nos habla Rafael Moya, nos induce a la confusión, nos hace perder las referencias.

El objeto que también fue estudiado por Mc Escher. Cloud Gate en Chicago
El laberinto de Mc Escher. La casa de los espejos o laberinto de cristal

Pero… ¿Acaso la arquitectura ha creado algún espacio de piedra sin ventanas que se pueda habitar? ¿Acaso en la historia de la arquitectura se ha creado una sola casa de cristal dónde se pueda vivir? Lo mismo ocurre con los espejos, tan mala es la cueva o casa Farnsworth para la vida como “la casa de los espejos”. Debemos aprender de los experimentos y hacer usos del ladrillo, el vidrio y los espejos dónde y cuando sea necesario sin querer descubrir un nuevo mundo.

Adolf Loos decía como crítica a la moda creada hacia 1930 “El grado de modernidad de los edificios parece que se mide por la cantidad de vidrio utilizado”. Loos nos deja con esta frase una crítica evidente a la moda del momento. Esta reacción de Loos es consecuencia de su Raumplan, que el centraba en la continuidad y libertad espacial interior del edificio y que no entendía como por ejemplo Mies o Behrens como ese espacio debía de ser abierto hacia el exterior.

Un ejemplo formidable del uso moderno de los espejos del mismo Loos para crear una planta libre es el “American Bar”. En un edificio de apenas 20m2, se disponen espejos en la parte superior para dilatar el espacio, sin crear conflictos para el espectador (los espejos quedan en su parte superior pero no a la altura del observador, sin la intención de confundir sino de proyectar). Con esta estrategia, colocando espejos en cada pared interior que es medianera, multiplica la sensación espacial haciéndonos creer que disfrutamos de un espacio mucho mayor que el ridículo espacio del que disponemos.

 Imagen interior del "American Bar" por Vienaslide

Una opinión lógica acerca de los espejos, es el hecho indudable de que es un engaño en sí, pues hace creer a nuestra imaginación que existe una realidad inexistente. Este hecho es indudable, y considero que cuando una planta se pueda proyectar hacia el exterior se debería poner vidrio. Sin embargo, como en el caso del American Bar de Loos, si no existe la posibilidad de una proyección hacia el exterior, será un gran recurso que nos ayudé a liberar nuestros espacios del modo técnicamente más posible. ¿Qué si es un engaño? Proyecta el espacio visualmente pero no físicamente. No creo que intente engañar a nadie pues “todos” conocemos el espejo desde que nacemos.

Como conclusión, el espejo sí que ha sido investigado en todas sus formas, solo le queda como misión algo más importante que su imagen o su forma, que es establecerse de un modo adecuado como recurso espacial de uso cotidiano en nuestras vidas.