TEA_Tenerife Espacio de las Artes

Posted: 02 diciembre 2009 | Publicado por Montse Garcés | Tags:


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Bajo una iniciativa del cabildo de Tenerife, y con el diseño de los arquitectos Jacques Herzog, Pierre de Meuron y Virgilio Gutiérrez, nace esta nueva superficie cultural, incorporando además otros usos, como el Instituto Óscar Domínguez, el Centro de Fotografía Isla de Tenerife y la Biblioteca de la red Insular.

Esta espectacular infraestrucutra, tan singular en el archipiélago canario, posee una superficie total de 20.622 metros cuadrados, donde los arquitectos, han sabio adaptar la volumetría de la pieza con el entorno, como si se tratara de un molde hecho específicamente para el lugar, un lugar cargado de sensibilidad, ya que se encuentra situado en el rehabilitado casco antiguo de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, junto al barranco de Santos. Dicha adaptación ha sido resuelta de una manera sutil, dando respuesta a las dificultades que esta infraestructura supone desde el punto de vista urbano , estético, topográfico y geográfico.

Su diseño proporciona la apertura hacia el exterior de sus espacios interiores, aportando luz y dinamismo a todo el conjunto y, conectando el barrio antiguo de la ciudad con la zona moderna, del mismo modo, el edificio, al igual que el barranco se adaptará al conjunto, enlazándose con los edificios y diferentes niveles que los rodean, donde sus volúmenes geométricos tendrían que ver con la estratificación y los diferente planos que conforman el paisaje en el que está ubicado.



La fachada, se presenta conformada mediante una serie de huecos, que corresponden a una secuencia de diferentes formas que se van concatenando por todo el perímetro del edificio.

Desde el exterior, cuando se pasea junto a esta, ya se puede disfrutar de una visión desfragmentada de la ciudad y de lo natural (el cielo), donde cada uno de estos huecos nos aporta una pequeña porción de la ciudad, ya sea de visión directa o de reflejo de otra imagen, como si tuviéramos varias piezas de puzzle, que uniéndolas en nuestra cabeza nos da como resultado una visión panorámica de la ciudad, (esta sensación me recordó, en cierto modo, al edificio de gas natural de Enric Miralles_Barcelona). Si ya desde fuera resulta más que interesante la fachada, he de decir que la percepción interior es aun mejor, porque existe también un juego entre exterior-interior, pero esta vez es más de insinuar que de mostrar, sensación que resulta aun más inquietante y seductora.




Situándonos ya dentro del edificio, nos damos cuenta que el diseño del mismo, nos permite tener siempre, una conexión visual de todo el espacio en su conjunto, conectando y ensamblando de este modo todos los usos posibles que en él se albergan. Esta composición finalmente, articula de una forma bastante gratificante las circulaciones, haciendo que el paso de una estancia a otra sea cómoda, sin causar sensación de encierro o desorientación, ya que prácticamente, desde cualquier punto del interior poseemos un contacto ya sea físico o visual del exterior o espacio interno ajardinado, maclando lo urbano con cada zona del proyecto.