Peinando vientos

Posted: 06 diciembre 2009 | Publicado por Gonzalo Martín |


El Peine del Viento (1977), obra del escultor Eduardo Chillida (1924-2002), se emplaza al oeste del Pº de Ondarreta, en la playa de la Concha de San Sebastián (País Vasco). Se compone de 3 esculturas de acero cortén de 10 toneladas colocadas sobre unas rocas. Contorsionadas y entrelazadas, las piezas miran al mar Cantábrico. Pero al pie del monte Igeldo, como antesala al conjunto escultórico, se levanta la Plaza del Tenis, obra del arquitecto Luis Peña Ganchegui (1926-2009). Una serie de terrazas a distintas alturas construidas con adoquines de granito rosa conformando graderíos y escaleras a modo de anfiteatro sirven de antesala a la obra de Chillida. Se acompaña de unos singulares orificios en el suelo por los que, en días de temporal, silba el aire o es propulsada a chorro el agua del mar como si de unos géiseres se tratara...



"Entendí que debía hacer un preámbulo a las esculturas en un lugar que es principio y fin de la ciudad, como un símbolo de la unión de la ciudad con la naturaleza.
De una ciudad que termina en un absoluto que es el mar.
Busqué una similitud de tratamiento de ambos extremos de la herradura de la Concha, al menos en un concepto de ingeniería de la ciudad, de una ingeniería que es arquitectura, donde la piedra está tratada por los canteros de forma arquitectónica, como los sillares de un palacio renacentista.
La obra señala una relación en la forma de actuar en la ciudad que tiene mucho que ver con los románticos, que entendían que la naturaleza no era algo a explotar, sino que había que comprenderla e interpretarla.
La plaza es un temenos anterior a las esculturas, como en el espacio anterior al Partenón.
Un elemento único, el adoquín, de sección fija y longitud variable, proporciona la unidad de material y de número que garantiza las proporciones dentro de la escala de las esculturas."

La obra se abrió al público sin inauguración oficial. Dificultades en el transporte e instalación de las piezas (fue necesaria la construcción de un puente sobre raíles para llevarlas hasta allí y posicionarlas sobre las rocas previstas) dispararon a más del doble el presupuesto inicial: El Peine del Viento se inaugura oficialmente 30 años después. A pesar de todo, se trata de un lugar maravilloso, donde confluyen en perfecta armonía escultura, arquitectura y naturaleza...







Los que vivimos lejos del mar, podemos disfrutar en la capital de las piezas Lugar de encuentros en la Pza. del Rey y Fundación Juan March y la increíble Sirena varada (1972), realizada en hormigón armado blanco, con un peso de 8 toneladas, que descansa suspendida bajo el puente del Pº de la Castellana que une Eduardo Dato con Juan Bravo. Así mismo, el Museo de Arte Público de Madrid exhibe obras de Miró y Palazuelo entre otros artistas.