Fútbol no es sólo fútbol

Posted: 26 noviembre 2009 | Publicado por José Puerta | Tags: ,

Como continuación a mi última entrada, que hablaba de la relación entre Fútbol y Arte, os remito de nuevo a leer un curioso artículo de Juan Bonilla (elcultural.es), con el que nos acerca con diversos y curiosos ejemplos a sus vínculos más directos a lo largo de su corta historia compartida.

"Fueron los futuristas los que vieron en el fútbol una disciplina idónea para convertirla en inspiración: el dinamismo, la velocidad, la pugna y la fotogenia de los partidos eran muy del gusto de quienes pretendían crear un hombre nuevo. Balla llegó a diseñar la vestimenta para un equipo de fútbol. Y Delaunay pintó uno de sus mejores cuadros con una escena futbolística, y en 1918 André Lothe hace lo propio en Les footbaleurs. Francisco Bores, entre nosotros, hizo unos cuantos dibujos deliciosos titulados Football en el año 23, y ese mismo año se publicó en la Argentina el futurista Penúltimo poema del fútbol, de Canal Feijoo, si bien para que el fútbol alcanzara a inspirar un gran poema habría que esperar al año 27 cuando Alberti le escribe su oda a Platko, el portero húngaro del Barcelona, incluida en el libro Cal y canto (del año 29). Imposible enumerar los textos y cuadros que el fútbol inspiró a poetas y artistas de las vanguardias, si bien es fácil decir que en todos ellos predomina el entusiasmo, la ilusión y la ingenuidad. No era necesario aún ejercer la crítica hacia un juego que estaba lejos de alcanzar la monstruosa estatura que hoy tiene.




Sin embargo, las dos disciplinas artísticas que más deben al fútbol y a las que más les debe el fútbol son la arquitectura, por razones obvias, y la fotografía. Hay que destacar, en lo concerniente a esta última, la obra del fotógrafo húngaro Munkacsi, que antes de marcharse a Estados Unidos a fotografiar estrellas de Hollywood, se empleó como reportero gráfico en los estadios, obteniendo algunas instantáneas magníficas, entre ellas una espectacular melé aérea tras un córner, y otras de porteros en portentosas estiradas. El portero es casi siempre el más fotogénico de los jugadores, y una de las inolvidables imágenes que nos ha regalado el fútbol es la de ese cancerbero vestido de cura que se tira por el balón en una instantánea de Ramón Masats. El hecho de que el fútbol prendiera pronto como “opio del pueblo” obligó a la fundación de diarios y revistas deportivas, y en esas publicaciones especializadas -desde los años veinte hasta la actualidad- es donde se encuentra la mejor colección de imágenes de fútbol, una colección que no colgará en ningún museo por la sencilla razón de que quienes aportan imágenes son fotógrafos hoy olvidados, que se limitaban a estar allí, en un estadio, a la caza de la pura fotogenia de la danza futbolística.

Y en cuanto al vídeo (¿es necesario mencionar a David Beckham como bello durmiente en la obra ¿erótica? de Sam Taylor-Wood?), se diría que al fútbol no le hace falta artistas: se basta él solo para crear obras de arte. Para comprobarlo basta con ver los montajes que hacen los programas deportivos, cada vez más extensos, en nuestras televisiones. Una selección de mejores jugadas y voilá: ahí tienes un video maravilloso. Una selección de peleas en el césped o las gradas y ahí tienes una fría plasmación de la violencia en la que estamos inmersos. Sólo desde la ironía es posible utilizar el fútbol para crear algo que el fútbol no nos dé por sí mismo. Es lo que hicieron por ejemplo los Monty Python en la que es mi obra favorita referida al fútbol: ese sketch en que dos selecciones de filósofos, la de Grecia, con Platón y Aristóteles de delanteros, y la de Alemania, con Nietzsche y Kant de defensas, disputan la final del campeonato mundial de fútbol filosófico, con victoria final para los griegos, que se dedican a jugar al fútbol mientras los alemanes se comen la cabeza preguntándose: qué nos está pasando. Pues eso. "


Y para acompañar al mismo, os adjunto el video del curioso partido entre las selecciones de Grecia y Alemania en el que Sócrates emula a Fernando Torres para conseguir el tanto de la victoria ante los germanos.