Flotando en Amsterdam

Posted: 03 noviembre 2009 | Publicado por Montse Garcés | Tags: ,

Hace unos años, he tenido el placer de poder viajar a uno de los países donde la arquitectura parece experimentar con ese factor que tan directamente ha relacionado a Amsterdan, el AGUA, “espacio” aprovechado para el disfrute y el ocio de los ciudadanos, ¿entonces porqué no potenciar el uso de la vivienda si se pueden realizar diseños ajustados a estas características en el agua?

Los países Bajos, por muy raro que parezca, son el segundo estado más poblado de la Unión Europea, después de Malta, con 16,5 millones de habitantes que se las ven y se las desean para encontrar una vivienda asequible en un territorio ganado en su mayoría al mar donde el metro cuadrado puede llegar a costar más de 7,000 euros.

Recientemente la sociedad Monteflore ha puesto en marcha el desarrollo constructivo de un nuevo barrio residencial FLOTANTE en Ijburg, a apenas unos 10 kilómetros del centro de Amsterdam, y con unos precios razonables, donde se podría adquirir una vivienda de 175 metros cuadrados por unos 600,000 euros. El creador de la célula, Igor Rooversreconoce que “es el mayor proyecto de este tipo en toda Europa”, buscando una solución a la falta de espacio.

Este tipo de edificación está realizada con materiales no contaminantes, pero aun así, no se realizarán muchas construcciones para no pudrid el agua. La vivienda posee una forma cúbica y con unos muros de pícea (tipo de abeto), recubiertos de un aislante, se elevándose cobre unos lagunares flotantes que se sujetan con dos grandes pilares para evitar que la estructura se desestabilice. La morfología de esta moderna vivienda flotante, nos permite aprovechar bastante la luz y el espacio al máximo.

Las críticas de los ya huéspedes de este barrio experimental, aseguran que se sienten como si estuvieran en unas vacaciones constantes, ya que el reflejo y los destellos del son incidiendo en los materiales de la vivienda simulan disfrutar de un día en alta mar, así que vivir en una vivienda de estas características ayudarían a la relajación del habitante desconectando de la ciudad pudiendo disfrutar de unas “mini-vacaciones en el mar”.