¿Qué pasa con el museo de Cantabria?

Posted: 16 octubre 2009 | Publicado por Jesús Gallo | Tags:

Esta maqueta pertenece al proyecto del Museo de Cantabria de los arquitectos Luis M. Mansilla, Emilio Tuñón y Luis Díaz-Mauriño, publicado hasta la saciedad en diversos medios y exposiciones desde el año 2003, cuando ganaron el concurso.

Cualquiera persona que no lo conozca se daría cuenta rápidamente que la morfología quiere imitar una naturaleza artificial, un "bosque de montañas" configurado a partir de un tejido regular de trapecios irregulares. Por supuesto, el museo quiere imitar aquellas montañas que en los días claros se pueden observar desde su solar original en la Vaguada de las Llamas (Santander).

Tenéis planos, análisis y fotomontajes del proyecto aquí:
Europaconcorsi.com | Museo de Cantabria

Creo que el proyecto tiene su interés como hito o punto de referencia en esta ciudad y en los planos se pueden apreciar espacios muy interesantes, además del juego de luces y sombras que se pueden llegar a generar gracias a los grandes lucernarios. Estas referencias tan directas con el entorno convierten el edificio en una pieza reconocible, diferente a las demás, que a la vez permite a los ciudadanos de Santander identificarlo como "suyo".

El otro día pude leer en el blog de Tuñón y Mansilla que la maqueta inicial (aquella sin topografía ni nada...) fue adquirida por el MOMA de Nueva York constituyendo así, según dicho blog, la primera maqueta exhibida en este museo de un proyecto antes de su construcción.

Pues bien, a raíz de los comentarios que surgieron por esta noticia, pude leer en "El Diario Montañés" que el proyecto va a ser reubicado en otro solar (esperemos que las montañas de la Vaguada de las Llamas se sigan apreciando) y que el programa iba a reducirse "centrándose únicamente en prehistoria e historia". Lo políticos repiten varias veces que el proyecto no está parado, que "se está empezando la casa por los cimientos, y no por el tejado" y que su estética inicial no se va a perder. Primero quieren convocar un concurso que desarrolle la museografía para que los arquitectos puedan adaptar el nuevo proyecto a un contenido más concreto y detallado.

En fin, después de 6 años parece que el proyecto va a cambiar totalmente. Ante todo esto, los arquitectos se mantienen positivos. Afirman que reducir el tamaño de un proyecto es "bueno", para optimizar así el espacio. "Debe tener la dimensión que necesite, pero tirando a bajo", más si se tiene en cuenta la situación de crisis actual. Cuando se modifica la ubicación, tamaño y programa de un proyecto -como ha sucedido en este caso- al final, el proyecto tiene que renovarse totalmente.

No sé qué pensáis al respecto, si veremos otro proyecto totalmente diferente o no. Aparentemente estas arquitecturas, que también son "esculturas", suelen encajar en cualquier solar. No importa su situación ya que las montañas siempre serán su telón de fondo. Si hay que reducir programa, posiblemente "quitarán montañas". No sé hasta qué punto esto es positivo o no en un proyecto...