Pachacamac House, Pachacamac, Perú. Longhi Architects

Posted: 06 mayo 2009 | Publicado por Alberto | Tags:

Bueno, como ya he vuelto de México me he propuesto retomar la actividad en el blog, tengo que dar la enhorabuena a todos los que han hecho de este blog lo que es hoy, en especial a Jesús, Íñigo y Miguel, que son (y creo que todos me darán la razón) el motor de este blog, desde aquí agradecer a los 3 mosqueteros su gran trabajo.

Bueno, ahora la noticia en sí, he encontrado este proyecto navegando por la red, es un proyecto en Perú, y me parecía interesante subirlo aquí, porque a vece siento que nos quedamos un poco anclados y siempre miramos hacia los mismos sitios, cuando en otros países también se esta haciendo no se si buena arquitectura, pero si interesante y mas que digna de nuestra atención.

Proyecto: Residencia en Pachacamac
Arquitecto: Longhi Architects. Luis Longhi
Colaboradores: Hector Suasnabar, Christian Bottger, Carla Tamariz, Verónica Schreibeis
Localización: Pachacamac, Perú
Proyecto: 2006
Construcción: 2008
Superficie Terreno: 5,000 m2
Superficie Construcción: 480 sqm
Fotografía: CHOlon Photography, Elsa Ramírez


Esta vivienda de Longhi Architects está labrada en una colina de Pachacamac, a 40km al sur de Lima (Perú), confundiéndose con su entorno.

No es un trabajo de camuflaje arquitectónico, sino más bien de simbiosis entre la tierra y la actividad humana, tanto la rutinaria como la intelectual. Sobre una extensión de 5000m2 el área construida ocupa unos 480m2, que están organizados con diferente “fachada” según la ladera de la colina.

Planteada como casa de retiro para un filósofo, toda ella está proyectada en un “lenguaje antiguo inventado”, no hay simetrías y casi todos sus huecos se distribuyen de manera desordenada, pero sin romper la armonía global de la obra.

Un gran espacio cúbico acristalado en su extremo es la única pieza “desnuda” de toda la casa, el resto está siempre tras las murallas que forman sus muros de piedra, o simplemente enterrado.

Es muy potente la textura de los muros de mampostería, que unas veces sirven para contener las tierras y otras para formar la fachada, alternados en ocasiones con muros de hormigón, pero siempre dando a la construcción un carácter de asentamiento antiguo y moderno en su lenguaje.

Su interior es aún más imprevisible, pues la vivienda sorprende en cada uno de sus recorridos, con un grado de personalización total, sin ningún hueco estándar, presentando soluciones para cada entrada y con volúmenes de hormigón para formar parte del mobiliario de la casa, como es el caso de la mesa de hormigón del comedor.