La biennale

Posted: 14 septiembre 2008 | Publicado por Iñigo S. Arrotegui | Tags: ,

A partir de hoy se abre al público la undécima edición de la Bienal de Arquitectura de Venecia con el título "Out There, architecture beyond buildings".

Nos gustaría hacer una crónica detallada de la exposición, pero después de analizar el presupuesto del que disponemos (definitivamente precario) nos hemos visto obligados a renunciar al viaje, privando al resto de los visitantes de nuestra extraordinaria presencia.

No voy a repetir de nuevo la polémica que sigue creando el señor Calatrava, que parece estar justificándose por ahí.

Por lo tanto, lo mejor que puedo hacer es hacer referencia al siguiente par de artículos, que he visto interesantes:

Una Bienal sin arquitectura (ÍÑIGO DOMÍNGUEZ.Heraldo.es)

La undécima edición de la Bienal de Arquitectura de Venecia, que se desarrolla hasta el 23 de noviembre aspira a ir 'Más allá de la arquitectura', ése es su título. El comisario de este año, el norteamericano Aaron Betsky, director durante cinco años del NAI de Rotterdam, el Netherland Architecture Institute, opina, sin rodeos, que "la arquitectura no es edificar". "Es algo más, es el modo en que pensamos y hablamos sobre los edificios, cómo los representamos, cómo los construimos", ha explicado. Betsky se lamenta de que el arte de idear edificios está irremediablemente encorsetado por el hecho práctico de que sirve para hacer casas, oficinas o supermercados, y sólo brilla con su luz originaria "cuando un rico quiere una casa o un museo un artefacto cultural".

Por eso propone recuperar "espacios fabulosos".

Se ve de inmediato en la instalación de bienvenida del Arsenale, 'Hall of fragments', de Rockwell, Jones y Kroloff, que con monitores en la oscuridad ofrece cien películas que han inventado o recreado espacios arquitectónicos, desde 'Metrópolis' a 'Blade runner'. Luego se abre la puerta a la experimentación con los 23 estudios seleccionados por Betsky. La segunda zona expositiva, en los Jardines, es aún más radical y se llama directamente 'Arquitectura experimental'.



En la selección oficial hay nombres consagrados como Frank O. Gehry y Zaha Hadid, pero también otros desconocidos y un español, el valenciano Vicente Guallart, ya presente en 2006 en la muestra de arquitectura española del MOMA. El paseo por las salas ofrece sugerencias sin una sola maqueta ni plano. Las propuestas se hacen con nuevas tecnologías y otras disciplinas fronterizas, como el diseño de interiores, paisajismo, instalaciones y 'performance'. O Internet, en el caso de Guallart.

Los resultados, naturalmente, son desiguales. Destaca por su memez la sala de un suizo, Philippe Rahm, que crea espacios fríos y calientes con capas de aire, sensación reforzada por el convite a caramelos de eucalipto y guindillas junto a unos tipos desnudos tocando el xilófono. Esto no es nuevo en Venecia. En los últimos años muchos pabellones tiraban a lo filosófico y se llenaban de palabrería, con vídeos, dibujos fluctuantes y espacios imaginarios.


Además salía más barato. Al final, de lo que se trata en cada edición es de inventar una idea-contenedor para luego meter dentro lo que hay por el mundo, los nuevos caminos de la arquitectura. De hecho, algunos pabellones nacionales están en total contraste con el tema general y resultan más académicos, constructivos. Como ejemplo está el propio pabellón de España, una visión amplia de lo que se hace ahora mismo, y el italiano, que se llama 'Italia busca casa', basado en la necesidad ciudadana de un piso decente.

Al margen de la Bienal y sus 56 pabellones nacionales, los acontecimientos paralelos se multiplican. Destaca el binomio de Zaha Hadid y Andrea Palladio, en el 500 aniversario del nacimiento del arquitecto renacentista. La creadora iraquí ha instalado dos obras de curvas y colores en la Villa Foscari de Palladio. En la isla de San Giorgio, la Fundación Cini expone los trabajos premiados en el prestigioso Tokyo Type Directors Club (TDC), vanguardia del diseño y la tipografía. Pero la misma Venecia se halla metida en obras importantes. En la torre de San Marcos están colocando unos cimientos metálicos. Está ya en marcha la remodelación de la Punta della Dogana, futura pinacoteca de lujo y motivo de pique entre Guggenheim y Pinault por su adjudicación. Al final se la llevó este último y el proyecto de Tadao Ando toma forma. Por último sigue el misterio sobre la polémica pasarela de Calatrava, sin fecha de apertura tras ser anulada la inauguración por las críticas.

La ministra de Vivienda destaca el talento de los arquitectos españoles al abrir la Bienal

Beatriz Corredor inauguró hoy el pabellón de España en la Bienal de Arquitectura de Venecia, que definió, en declaraciones a Efe, como una muestra del "talento y la innovación" internacionalmente reconocidos de los profesionales de este país.


EFE La exposición, abierta desde hoy y hasta el 23 de noviembre como toda la XI Muestra de Arquitectura de la Bienal de Venecia (noreste de Italia), combina trabajos realizados por creadores consagrados con proyectos de jóvenes arquitectos de la generación que no ha conocido el diseño sobre papel.

De ahí el título de la muestra, "De lo construido a la arquitectura sin papel", que la ministra calificó de "aportación fundamental" al conjunto de la Bienal, especialmente por su incidencia en aspectos como la eficiencia energética, la sostenibilidad y habitabilidad de las casas y la importancia de la vivienda social y los equipamientos públicos.

En este sentido, Corredor señaló que su departamento apoyará e impulsará el trabajo de los arquitectos que contribuyan a que los edificios dejen de ser los principales emisores de dióxido de carbono (un tercio del total) para convertirse "en parte de la solución", como sumideros de esos gases contaminantes.

Acompañada por varios de los arquitectos, los comisarios del pabellón, Soledad del Pino y Ángel Fernández Alba, y el secretario de Estado español para la Unión Europea (UE), Diego López Garrido, la ministra recorrió las dos áreas de la exposición: "Sin nombres, lugares" y la de los jóvenes profesionales, "Arquitectura sin papel".



La primera parte exhibe, en seis espacios diferentes, maquetas, diseños y fotografías de obras individuales y colectivas de construcción reciente a cargo de arquitectos prestigiosos, así como declaraciones programáticas de los propios profesionales, que en algunos casos se pueden leer sólo en inglés.

Entre los trabajos se encuentran el Teatro del Canal de Madrid, de Juan Navarro Baldeweg; viviendas en la Diagonal de Barcelona de Lluís Clotet e Ignacio Aparicio, una biblioteca en la capital catalana de Josep LLinàs, otra biblioteca en Bilbao a cargo del estudio IMB y la transformación en viviendas de una fábrica de Santiago de Compostela, obra de Víctor López y Juan Manuel Vargas.

El elemento común de estas obras, a juicio de los comisarios, está en la importancia de su relación con el entorno y en su carácter vanguardista, debido a "fascinación por la tradición moderna" en la trayectoria de los profesionales elegidos.

La segunda parte del montaje, calificado de "muy teatral" por Del Pino y Fernández Alba, es una amplia sala circular con múltiples pantallas que muestran imágenes animadas con quince propuestas, trasladadas o no a la realidad, de quince equipos de jóvenes arquitectos cuyo lenguaje creativo es el medio digital.

"Son imágenes en las que se mezcla la arquitectura con otras artes, como la fotografía o el diseño gráfico", señalaron los comisarios, que pidieron también a los seleccionados una propuesta basada en un elemento característico de Venecia: las máscaras.

Otra novedad de la muestra, según Soledad del Pino, es que "el tema es más ambiguo" y se centra en el espacio más que otras veces.

Por otra parte, la aportación española a la Bienal no se limita a éste pabellón, ya que el equipo del arquitecto valenciano Vicente Guallart participa en la sección principal, "Out there, Architecture Beyond Building", con un proyecto de viviendas inteligentes y para estudiantes.

Asimismo, cuatro estudios españoles toman parte en la exposición "Arquitectura experimental", que acoge el Pabellón Italiano.

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