RDF181 muere pero no sus materiales.

Posted: 04 abril 2008 | Publicado por Miguel Zapatero | Tags:

Un dia cualquiera haciendo proyectos en casa, Damla encontro el grupo rotor a través de Stumble, nos impactó el carácter efímero y temporal de sus obras a partir de medios muy muy reducidos y un presupuesto mínimo. Preciasamente, como es gracias a potenciar estos factores que suelen ser desfavorables como consiguen crear diseños innovadores.

El Grupo nos sorprendió tanto que decidimos mandarles un correo felicitándoles por su obra. Ellos nos respondieron invitándonos a participar con ellos en su próximo proyecto. Que era el de desmontar su propia oficina en el centro de Bruselas. El proyecto RDF181.

El edificio había estado levantado por un año y este era ya el momento de desmontarlo y así dejar de pagar el alquiler de parte de la estructura (andamios) y del propio solar.

RDF181 fue creado por Maarten Gielen, Lionel Devlieger, Mia Schmallenbach and Tristan Boniver. Este joven grupo de diseñadores, proponen iniciativas arquitectónicas a partir de productos residuales de procesos industriales.

Cierta relacción con Rotor guarda el colectivo Zinneke, siendo un grupo dedicado a la creación cultural a partir de los residuos industriales que son conseguidos en mayor medida por Maarten , que trabaja en las dos asociaciones. Estos materiales son guardados en los almacenes-taller que tienen alquilados en el centro de Bruselas.

¿Cómo consiguen el colectivo Zinneke y Rotor los residuos que puedan servir para la construcción de sus obras? A parte de la recogida de residuos desde contenedores o restos de obras de arquitectura, el material es recogido a partir de reuniones solicitadas por nuestro amigo Maarten a distintas compañías con procesos industriales en la fabricación de sus productos. Si el residuo que estas industrias producen resulta interesante para la creación (bien puede ser por la imposibilidad de reciclaje en el proceso productivo o por el excesivo coste que de este resulta) el residuo es adquirido en la mayoría de ocasiones de una manera gratuita.

Así es como RDF181 ha tenido un coste mínimo, usándose únicamente materiales gratuitos y alquilando una estructura de andamios, unos perfiles de madera y un solar en el centro de Bruselas.

De hecho es la morfologia y situación de este solar un factor que potencia fuertemente el diseño. El edificio se levanta del suelo para aislarse de las humedades dejando un espacio para aparcamiento en la parte baja, por su parte trasera se apoya en la medianera del edificio colindante gracias a una estructura de hormigón mucho anterior que se había colocado para salvar de derrumbamiento al edificio vecino. Todo esto nos lleva a pensar: ¿Cual es la historia de este solar? ¿Cuál es la historia de estos materiales en su otra vida? Solamente queda dejar volar la imaginación.

El edificio se construyó gracias a unos amiguetes que se unieron a los propios diseñadores con lo que no hubo coste en la mano de obra mayor que el de las dietas a pie de obra. Para el desmonte del edificio, el único cambio que hubo fue que se aceptaron como amigos a Damla y Miguel y éstos también participaron en la historia.



Me gusta la idea de que el edificio ya no exista para nunca más, así podrá quedar en nuestro recuerdo como una poesía y sus materiales se podran reciclar una vez más, me alegra que Damla y yo participaramos en la muerte de ese edificio a la vez que me alegra que podamos construir en un futuro un nuevo edificio con estos mismos materiales que desmontamos.