Madrid no olvida

Posted: 11 marzo 2008 | Publicado por José Puerta | Tags:

Ya hace 4 años de la masacre de aquella mañana gris de invierno. Ese momento quedó gravado para el resto de los días en la mente de madrileños, españoles y seres humanos de bien.
Para los que viven, para los que vivirán, para los que lo vivieron y los que no, la Arquitectura rinde desde hace 1 año un homenaje imborrable, como el recuerdo de aquel estallido de dolor.

Hay una habitación azul en Atocha que conduce hasta el cielo. Se entra atravesando una mampara de cristal. El límite con otro mundo. Un mundo azul cobalto, un lugar con tintes oníricos, un rincón de cristal que hace temblar el espacio. Y está justo donde estaba antes la sucursal de un banco, justo a la izquierda de los tornos del metro. Cruzar ese límite es como meterse de pronto en una película de David Lynch, implica estar dispuesto a experimentar algo. Porque tras esa mampara hay un pasillo algo sinuoso, también azul cobalto, también acristalado. A cada paso, se hace el vacío. Silencio. Y, al fondo del pasillo: la habitación azul, encapsulada y presurizada. Y allí, la luz: un enorme foco de luz que se proyecta sobre el suelo y que, como si fuera un imán, atrae a cualquiera que se acerque: ¿de dónde viene esa luz?
Sólo cuando uno ha cruzado la mampara, atravesado el pasillo, entrado en la habitación azul... sólo cuando uno se pone debajo de ese foco de luz y mira hacia arriba lo entiende todo. Entonces se siente atrapado por el haz de luz, envuelto en una membrana de centenares de mensajes que rondan su cabeza. Los mismos que dejaron escritos los madrileños aquel fatídico 11 de marzo de 2004 y los días posteriores, en el mayor gesto de espontaneidad y de compasión que se recuerda en la ciudad, consternada por las 191 víctimas del brutal atentado. En español, en árabe, en rumano... los 24 albañiles de distintas nacionalidades que han puesto pieza sobre pieza de vidrio macizo, iban descubriendo con emoción el significado de esos mensajes que se alzan en espiral, hasta el cielo.
Se trata del monumento diseñado por el estudio FAM (Formidable aroma a manzana), ganadores del concurso. En su web podéis ver las imágenes del proyecto y también en http://www.freshmadrid.com/. A continuación os dejo algunas de cosecha propia.

"Tratamos de que fuera un espacio amplio, lo más optimista posible, donde la luz es el absoluto protagonista. La sala será lo que cada uno sienta y perciba cuando esté allí, cuando sienta el vacío"; ese vacío desconocido, o no tanto.



Para que nunca nos olvidemos de ellos

"Hace falta mucha fantasía para soportar la realidad" (uno de los mensajes de condolencia escritos en Atocha)