La piel del ruedo

Posted: 21 enero 2008 | Publicado por Miguel Zapatero | Tags:

Ayer me llevó mi padre a una corrida de toros en Illescas, un pequeño pueblo de Toledo cerca de Madrid. Me dijo que viniera ya que había estada en la inauguración de la nueva plaza cubierta y que parecía muy interesante.

La nueva construcción está en mitad de un descampado en la periferia de la localidad. El espacio se autolimita en planta a partir de las preestablecidas dimensiones del ruedo y un aforo para que pueda servir como pabellón multiusos.

La piel exterior del edificio refleja de manera sencilla el circulo canónico que centra nuestra atención, y solemos tener en plazas de toros representado por los burladeros, y las lineas de los picadores.

Si miramos otros ruedos, vemos como esta centralización visual proviene solo del público en el interior de la plaza, ya que los bordes de estos edificios suelen ser murallas protectoras que permiten su acceso o conexión con el interior solo en determinados puntos aislados.

Aquí el ruedo cobra una mayor importancia, atrae a toda la ciudad que lo rodea, el muro se convierte en paño y el exterior es siempre un reflejo del exterior adquiriendo una mayor dimensión espacio-temporal.

En planta baja, este efecto se consigue con un muro cortina sin carpinterias que proyecta el espacio de toda persona que circula por los (no) pasillos servidores del edificio. En la parte superior, que coincide con el espacio de gradas. Sobre unos finos montantes metálicos se anclan por el interior planchas de polietileno translúcido y por el exterior unas pletinas metálicas perforadas (con motivos decorativos) que rigidizan la estructura.

Por el día la calle se vuelca en el edifico, por la noche la luz del edificio se vuelca sobre el gran vacio urbano.

Pero ¿que son esas vigas en celosia que rompen la forma canónica del edificio? La cubierta de la plaza es una estructura tridimensional que deja espacio para lucernarios. Las plazas de toros hasta hoy, cuando se abrian, un cuarto de esfera desfilaba sobre el otro (cubierta de media naranja) o se abría como un párpado. ¿Para qué vamos a abrir la plaza sobre si misma si nuestra misión es abrir el espacio hacia el exterior? La cubierta, aunque esteticamente puede ser cuestionable ya que quita potencia al círculo, abre la planta. Que es la principal misión funcional del proyecto.

La cubierta reduce las planta desde el círculo a un cuadrado, para este cuadrado, poder deslizarse sobre dos railes. Al deslizar la cubierta sobre el descampado crea un espacio urbano cubierto, que puede ser usado para cualquier tipo de actividad.